miércoles, 29 de abril de 2009

Y una última tragedia, para ridiculizar...


Me detengo en las letras, en las palabras ausentes, en la tierra de cementerios, en el éxodo,
Me detengo a exorcizar cada ceniza, cada lágrima de veneno sobre un suspiro tornasolado.
A discernir entre el suelo y la claraboya, entre la alcantarilla y las rejas cromadas,
a menoscabar los instantes entre cada paso que doy inversamente con los codos, y me hago parte de un trozo de tierra que suele ser un continente, y ahí reposando en las veredas del invierno, despierto.
Tengo paisajes helicoidales que retrato cuando soy polvo, cuando soy incendio muerto. Cuando penetro el anatema sobre mi ombligo.
Cuando digo que no, pensando que sí.


Decía:

Las uvas viejas de un amor en el placard...




y


digo:




Credulidad.

viernes, 3 de abril de 2009






















Caleidoscopía es la ciudad de los valientes,
de los sueños con huesos,
de los amaneceres púrpuras,

de decir que sí a lo que va más allá de los ojos,
En Caleidoscopía, no hay puertas, ni nombres,
ni conjeturas,
sólo una rotación, y la libertad es tiempo.
Dígame, qué ve?
Sí las rejas aparecen frente a sus ojos,
es porque se ha olvidado de soñar...

lunes, 23 de marzo de 2009

Crónicas y ensayos hemipléjicos (y algún que otro destello)

[1]












Temí por primera vez en silencio, mientras tiritaba mi piel, mientras sentía que me desvanecía.
La segunda vez, fue tan corpóreo que quise hacerlo frase, palabras, texto. Entonces caí en la trampa de los mortales
De ponerle a todo grandes títulos, como a las sensaciones, seguidas de subtítulos embebidos en estética que perfuman pequeñas cosas que jamás van a esconder una gran verdad.


La verdad nunca fue absoluta, siempre dependió de un punto de vista donde pudiese refutarse, y quién trajera otra perspectiva más tarde iba a cambiar esa verdad por un nuevo parecer. Entonces ¿Cuál era mi perspectiva?
Sólo sé que no quiero un cuarto vidriado, no quiero escribir en imprenta, no quiero pintarme la boca, ni tampoco tomar té,
No quiero leer los diarios, ni saltar, no quiero ponerme crema en las manos
Ni mirarme al espejo, no quiero buscarle una explicación más exacta a los días.
Porque sólo quiero que se esconda el sol, donde las nubes mueren y luego resucitan, porque quiero atravesar la tierra con mis dedos y quiero un camino en espiral.
Quiero que me lleven a lo profundo del mar donde las miradas no muerden, ni las algas atrapen, donde pase un tren sin destino alguno, donde yo no sea yo, y no tenga una frase que adornar, ni temer otra vez.














~.~







[2]







Los huecos cada vez quedan más vacíos, las paredes que me rodean se emblanquecen
Como una catedral inhóspita y sin sonido alguno que esconda una tempestad,
Que a su vez sea una tempestad de otoño quien desintegra, de modo sublime y descascare lo que hay fuera y dentro
De lo que percibo ser…De una menguante y retórica simulación de lo que se respira y las sensaciones que ello provoque, como el humo que se despliega con su baile inquieto luego de ser expulsado de una pausada bocanada de talvez unos labios que mucho quieran decir y poco puedan pronunciar, es que tanta pérdida de artilugio interno-externo genera la metamorfosis que tarda en llegar, como el paso al suelo y el estímulo al paso, y el deseo al estímulo, como la añoranza al deseo














~.~





[3]




Corales apilados en subsuelos horizontales,
Extractando dócilmente retinas:
Y un hipocampo sacude mi premonición de anteanoche.
Levita un foco ameboide sobre
La balsa…
Mientras en una cajita de poli carbonato tieso
Colecciono símbolos de electricidad
Que arden sobre los poros del espinazo
Escondido en mi entreverado mundo
Subcutáneo

Descosiendo algas en pleno
Idilio
Me revelo ante la hipócrita
Oración de los deudores de ensueños.
Me entrego.
¿Soy ella?
Creo que soy yo.









domingo, 1 de marzo de 2009




Los nombres con L.
Ligeia.
L
I
G
E
I
A

viernes, 27 de febrero de 2009

Desintegración.


Las ventanas periféricas se cerraron,
sus persianas flameantes de ira, hipnotizaron
el semicirculo del reducido espacio,
en que la angustia y la desdicha, jugaban un juego de azar

con la carta de la catársis bajo la manga,

y los ecos minimizados a ser arena de un reloj inmóvil.

llega un momento en que no hay punto del mundo,

del espacio en donde valga existir,

gritar, ser, simplemente ser.

Y aquí inventamos la perfecta historia inversa,

la música y su clásica melodía en tono, las paredes blancas,

las flores frescas, el aire aromatizado,

la sonrisa amortiguando los dientes.

Y yo me declaro hacer un punto final,

hasta juntar nueva arena y mi reloj funcione otra vez.

domingo, 30 de noviembre de 2008


Simétricamente, la luz cae en un sitio inerte
derrite la respiración cutánea en palabras sin sentido
en un borbotón
adecuadamente táctil de palabras
que lentamente se mutan en imágenes, que dormirán nuevamente
siendo palabras
y despertarán con los ojos vendados siendo imágenes.
Cíclicamente,
cuando la bruma está impaciente en el reloj,
todo se desintegra, hasta que aparece un rasgo que me lleva a mí:
otra vez.









[Todas las fotos y textos que aparecen aquí son de mi autoría,
son estados de ánimo y sensaciones inmersas en mi interior,
en especial, esas imágenes escritas que tanto revelan de mí. Y bien digo...]

domingo, 23 de noviembre de 2008





De la sublime elevación y sus peripecias, sus encantos, le quiero llevar un poco de mis luces escondidas en el centro de mis manos, quiero la lección de no entender, quiero aprender a comprenderme No pido un circuito de mis desdichas, no exijo un atajo a mis temores no busco una imagen en un espejo oxidado. Sólo escribir mi ingenuidad de hipocampo, mis derrotas tras mi esternón, mis cálculos sobre la retina, difuminar en un destello en el cosmos, y... Adiós.


domingo, 9 de noviembre de 2008





De las cenizas, y de los puertos anclados, de los hemisferios, de las cúspides voy a renacer en cada parpadear, en cada paso que no planee, en cada palabra que no mencione en cada sueño en que no sea protagonista, en cada sorbo que nunca haya bebido. Y a veces en la pradera donde se oculta el sol de mediatarde, me redescubro y creo no ser quien fui, ni calcular la incógnita de dónde provengo y hacia donde me dirigiré a reposar, porque no estoy a la deriva, sino más libre de fragilidad. Y tan quebrantable, que ya ni siquiera, puedo imitarme.

lunes, 3 de noviembre de 2008



Los dedos himenópteros, los huecos híbridos los destellos impulsivos,
Los brazos fervientes, la fiebre manipulada, la radiación de un colapso
las rodillas de Saturno, las tormentas de Urano, los mares de Júpiter
la eternidad y su emprendimiento (temeroso) la palabra es: H O Y.

miércoles, 22 de octubre de 2008


Al revés de las veredas, de las elipses de Saturno
al revés de la desesperación, del desasosiego
de cada tratamiento
de las rutinas, y sobrecargas
al revés de la cama y sus suspiros
de sus fornicios y vaya uno a saber...
contraponiendo el "todavía" y el "Aunque"
el "nomas" y el "ya va"
el despertador, y las macetas con malbones
con pensamientos y petunias.
A través de la garganta, de las perezas,
de Neptuno y otra galaxia, de que te busque
y que te encuentre y que te pierda,
y que desee perderte en las estaciones que
creo no ser quien soy habitualmente
de estar callada, como insolada
de estar despierta, como titubeando
al revés de las convicciones, de la anecdótica catarsis
de esculpir sin dudas, las incógnitas arrebatadas

de desconocer, lo que tanto te conozco,
de inevitablemente
manifestar la soberbia
como un miedo repentino
(y viceversa)
De beber el día y masticar la noche
de extirpar las mugres
y al revés, y en contra de todos esos detalles

me enderezo sin preguntas,
sin preguntas te encuentro
en un todavía y un aunque
hasta que nomas, ya va.


No cabe menor duda, que un mayor pupileo
(mi nueva palabra de pupilas)
también te tengo al revés.

Y los astros vendrán de la nada,
y arracarán los huesos del humo,
y centrifugarán la distante dilatación corpórea
y se sentirán pequeños
arrastrando la silueta de un iris,
desmenuzando la caricatura muscular,
carcomiendo el sentido de los pozos
donde por instantes es preciso caerse
en su propio misterio.
Donde el alma duele cobardemente, en notas indescifrables
donde algún día seré sombra.

martes, 14 de octubre de 2008


Pestañas de cemento, iba a obsequiarte una noche de terciopelo corrugado,
un laberinto hueco de lenguas en desnivel,
Iba a hablarte de las censuras del alma, los pies desparejos, la
simbionte realidad de cristal, la ternura de los dedos en espiral,
Un frasco con una porción ínfima de mis costillas, y azafrán de mis labios,
la captura de la reiteración hecha carne, un círculo de plástico,
lluvia encapsulada en lágrimas de palabras bordando una ineludible verdad:

Amarte me hace conocer el vuelo y los colapsos del tiempo,
la desdicha de anhelar más vuelo,
y la perseverancia de tu horizonte, sólo plasmar

en raíces cartilaginosas, este deseo.




No te olvides de mí.

lunes, 29 de septiembre de 2008


Y en la resurrección, los dos extremos, manipulan diversas caras, nada es exacto, ni tampoco es igual, desde el punto en que se lo mire, ni así un pájaro que no comprende quien le dió alas y quiera descansar en un acantilado tácito. Ni un día que prefiera ser noche y la tierra desee ser cemento.



Y mientras gires, y muerdas el secreto póstumo
y domestiques el puente inconexo...
y sin desafíos, la superposición visual, colapsará en un edén.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Una batalla que concluye...



Mis rodillas, fueron más fuertes que los Parches de piel de aquella nariz que te respiró Hace tiempo atrás balbuceaba, dudaba, encarnaba Pétalos de miserias. Era cristalino el reflejo. Desde la ventana de atrás hasta el vestíbulo Sentía el más fuerte torbellino de indiferencia. Dimensiones magnéticas propagaban En ese esternón, que sostenía tu corazón Esos latidos me devolvieron la claridad. Aunque flojamente oscurecen mis deseos. Colores ilustran a un hombre. Un hombre vestido de príncipe. Un ataque. La guerra ya terminó.


.
.
.
.
.
El realismo invade mis contradicciones dejando atrás la época dorada en que las flores olían a fragancias dulces, o los días policromáticos patinaban el cielo...
La reverberación del alba comienza por roer la alfombra de mis delirios cuerdos.
La incertidumbre es un atril que tiene hambre de óleos, la oración es una fatigada excusa de puntos y comas en riña.
El techo es un mediocre monumento a la soberbia, el suelo es un suave reposo de pasos estupefactos.
Y el párvulo criterio de mis hazañas, no conoce el punto medio y tampoco el horizonte, pero sí, la lealtad precisa y el deseo de llegar más allá.
Hostigar al inconsciente, para descifrar enigmas de este pellejo. De todos estos pellejos...
No comprender el por qué de la sintonía minimalista de los alrededores y sus gentes, no, no entiendo su pequeñez... a nivel visual.
Enfrentarme a este nudo que siento en el pecho cuando todo se colma de sustancias del alma, o talvez lo irracional es una tendencia.
Así me envuelvo la cornea, pero de imágenes ciertas y concretas




Concluyo.

domingo, 21 de septiembre de 2008


Todo surgió de la nada, o la nada era un todo en el que comenzaría a bordar y tejer, a hilar pensamientos, creando una costura cada vez más fuerte. Es posible estar en espacio físico, pero también es posible estadíos mentales, de comunicación, de transporte. ¿Es posible? Una caja blindada, una forma de cristal, guardando en su interior, un tesoro gigante, que tan sólo los guíados por una energía superior son capaces de aprovechar: A ese gran artista, llamado "cerebro" esa masa desintegrándose, carcomiéndose. Cuántas dimensiones tendremos que abordar, para tener un espectro relativamente estable sobre la palma de las manos? Quien pueda pasar al otro lado de la barrera mental, tendrá el edén sobre sí, o un infierno calcinándose en las rodillas prematuras, con arritmias en los labios que no saben pronunciar... Vivir en un cilindro, o vivir en una esfera, no justifica la diferenciación de un pantallazo temible: ¿Quién soy? ¿Por qué?

sábado, 20 de septiembre de 2008


Esta inquietud antigua, este
Punzante pesar… este pensar y pensar
(Y tantos rodeos de por medio)
Esta sensación de primavera nueva,
Esta palma con todos tus perfumes,
Este recuerdo de todos tus ángulos
Este “comenzar” a conocerte el misterio de desconocerte
Ese tabú inexacto.
Ese río que trae todos tus delirios,
Esa sonrisa que se borra, se desdibuja lentamente
Y la vez, la percibo…
Esta impredecible verdad,
Implícita.
Ese acercamiento lejano.
Ese plástico que te detiene, la gravitatoria secuela
De seguir porque sí.
Ese juego colapsado, ya...
Ya no me importa quien vea y lo que vea…
Estás. Estamos.
Pero solo cuando amanezca todo desaparecerá.
Talvez no.
Porque distinguimos igual.
Lo mismo, cuando no lo es.
Cuando nada es.

domingo, 14 de septiembre de 2008


Como un objeto falciforme sobre sus manos, capturando membranas, solo pensaba en que la visión podía limitarse a un espacio semi-reducido, en el cual todos sus augurios se plasmaban en imágenes revolucionarias.
El movimiento giratorio hacía obsesiva su ilusión de cilindro, que se desprendía en un borbotón de secuencias y, planos inexistentes y oníricos.
Su incoherencia fatigada sobre el mundo, su pesar, su andar lento por el asfalto en las mañanas frías remodelaban en su inconciente los posibles pantallazos que se encenderían en aquel objeto.
El caleidoscopio tomaba el protagonismo en su vida.
No supo cómo ni por qué, pero cuando quiso recordarlo estaba sumergida en un delirio incesante, sin poder distinguir lo real de lo no real, sin poder ver sin dejar de imaginar.
Algunos llamaban esquizofrenia, otros locura, otros angustia, pero sus actos poco normales la hacían sentir que vivía en otra tierra, producto de su mente.
Había oído hablar de Caleidoscopía, tenía mínimos datos, tan sólo saber que era una ciudad subterránea, que pocos habían salido de allí sin perder la cordura y demás.
Pasaron los días y ella comenzó a refugiarse en sitios cerrados dibujando una y otra vez, los cuadros cilíndricos que coleccionaba en su cabeza. Visiones a través y a lo largo del tubo. Mientras la melodía a solo de su voz se entrometía por los huequitos de sus ilustraciones.
¿Caleidoscopía era otro mundo, otra ciudad o un estado?
(conceptos de un habitante que logró escapar)