miércoles, 1 de julio de 2015

Chat noir

"Enbuenahora" te escribí por primera vez. Respondiste a los pocos minutos. Me temblaban las palabras. Un silencio. Volviste a tipear. "Hola". Dudé al responder. "Hola". Nos habíamos olvidado que ya no nos veríamos más.

viernes, 2 de enero de 2015

lunes, 16 de diciembre de 2013

Aurea mediocritas

Pensaba en un río de puertas,
cerrojos traslúcidos.
Los ojos en llanto, los huesos frágiles.
Pensaba en melodías del alba,
el aroma de los pájaros,
la sentencia a vida, la palabra póstuma.
La tierra fresca, la brisa cruenta
los nosequé que se desvanecen en una ventana,
el vapor, las agujas.
Pensaba en un cuerpo, crudo, débil
los motivos de sus latidos, la
inexorable quietud.
El tacto a río abierto, el abrazo del mar
la vertiente de los silencios.
Pienso.
La metamorfosis del recuerdo es el principio del fin.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Una Marilyn cualquiera...




Cómo me mirabas con esos ojos de canica, niña ángel. Algo se desplegaba en la isla de esa mirada, como si allí estuviesen contenidas todas las palabras que una boca no pronuncia. Cómo te acurrucabas en el silencio, en la quietud del atardecer. Tus dedos se entrelazaban en los cabellos, tejiendo misterios, sobre la cabeza de maniquí frente al espejo. Niña ángel, que regalabas vida mientras ella se escurría. Un cuarto con un haz de luz dibujado sobre tus parpados y tus manos tibias colocando la cabellera rubia sobre mi cabeza, jugando a ser una Marilyn un día cualquiera. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Diálogos

He hablado tanto conmigo mismo que ya ni me soporto. Las mismas palabras ubicadas en eslabón, como una larga cadena irrepetible, pero con la misma secuencia. Me he pedido mil veces silencio, pero aún no he podido lograrlo, porque siempre tengo algo para decir. A veces, mi lucha es confrontativa. Jamás pude ponerme de acuerdo conmigo, nunca me pareció correcto lo que hago y la forma en que lo hago. - Un eterno dilema- me digo, entre dientes. Y eso, sí, eso, puedo jurar que me exacerba, me irrita. Siempre tengo la razón ¿no? No, no la tengo.  Entonces es hora de que vaya a dar un paseo y pueda reconciliarme con mis formas, después de todo… soy el único que me comprende. 

sábado, 12 de mayo de 2012


Enamorarse con pocas pulgas, con todos los centros descubiertos
A la hora precisa que los días abrazan. Cuando el miedo es feroz
y las voces se apagan en el crepúsculo.
Enamorarse con todas las puertas abiertas, cuando los pasos cesan.
Enamorarse sin saber más, ni cuándo, ni dónde.
Aventurarse en cada encuentro, sumergirse sin respiros.
Enamorarse, la palabra maldita
La que guarda los rencores, los difuntos.
Pero aún así, practicamos la muerte, el estado natural.
No se puede vivir sin morir varias veces, no en mí.
Y así es que muero, con mis puertas abiertas
Ya sin caminar. Y te espero.

lunes, 2 de abril de 2012



Todas las noches te escribo en mi mente, imagino cómo sería mirarte sin tenerte frente a mí. Es por eso que uso cuchillas, divisorias de la realidad que finjo y la realidad que espero.
No creo en tus palabras de viento sin ser antes pronunciadas, he inventado un siglo de fulguraciones. No he sido yo, lo confieso. No he sido ella, no he sido.
Esa es mi verdad más mediata. No supe mis ojos sin los tuyos, las calles y el frío parecen ser sinónimos entrañables.
He vestido pretextos, piedades, incoherencias y en cada esquina, ahí podía encontrarte. Queriendo ser imaginado sin tenerme cerca, una noche en la que te escribiera. Y aquí estamos, porque aquí, no nos hemos olvidado quienes somos.

domingo, 29 de enero de 2012

Es enero y se termina.



Lo que se calla es una incertidumbre.

Los ojos poco ven. Los días duran menos.
Cada minuto conozco menos a lo desconocido.
Cada vez que veo, comienzo a cegarme. Un poco más.
Lo que se llama tiene la forma de un ala.
Y a veces me voy, en silencio. Un acantilado.
Nada más.

jueves, 23 de junio de 2011

Y

Y... hay personas punzantes como las agujas
y cuerpos que no lo resisten.
Y hay incendios que comienzan
en los huesos.
Y hay vacíos que parecen completar el espacio.
Y hay secuelas que no comprenden de cicatrices.
Y veredas que no han sido hechas para caminarlas.
Y hay verdades que deben quedarse en silencio.
Un instinto que nace en la discreción.
Y hay un cuerpo que se desliza bajo el agua,
'las cosas caen por su propio peso'
pero también, flotan.

sábado, 2 de abril de 2011


Es enero en Abril, quizá ya esté por el quinto día sin calendario y brújula.
Vivo cada mar como un océano, no tengo aspiraciones a un eterno vuelo
ni sé de las voces del cielo.
Algún día tuve un nombre parecido al bosque, y eso, para comenzar,
es inadecuado.
No he criado pájaros ni me creí madre, pero sí, he abrazado al fuego
he visto lo invisible y he tenido confianza en el ruedo de las comisuras.
No debería creer en las imágenes que me persiguen en sueños, despierta he tenido calor
de espejo.
Cada forma es un molde, cada encuentro una vibración. En Abril hace frío.
Y en el cuarto la luz está apagada, porque es el día. De la noche.


miércoles, 30 de marzo de 2011


'Cada hora muerta pasa como un reloj recién construído'. Eso había dicho, indefectiblemente, cuando se asomó al cristal. Tuvo una premonición antes de abrir los ojos instintivamente. Las sábanas la asfixiaban como nunca antes. Se supo dentro de un armario, se coronó en aluminio. Otra vez una figura extraña se arrimaba desde lo más remoto. Sin señal de alerta se acercó, contempló su imágen reflejada y vio al alba más bella mientras caían las plumas de los pájaros. Esta vez se retiró de sí, pensó en el mar hasta quedar completamente tendida sobre su lecho y apretó fuerte su collar, recién construído. Quedó colocado perfectamente sobre sus huesos mientras se desintegraban sus labios bajo la superficie. Esa sensación nueva tuvo cuando el agua la recorría como una aguja que da sus vueltas más precisas, de un reloj recién construído.

domingo, 13 de marzo de 2011


Nos despertamos bajo un mismo techo y un mismo cielo. Sobre la misma cama, con la luz que reverbera a la derecha, a la misma hora, cada día.
Cada cual en su país. El de origen.
Y a veces cuando emprendo el viaje, me pregunto, (mientras te miro a los ojos) cuánto tiempo tardarás en llegar a mi país.

domingo, 13 de febrero de 2011




Escribo un cuento
en el que aprendo a desnudarme.


sábado, 5 de febrero de 2011

Yo creo que vos me entendés desde otro punto,

desde otro sitio,

otro cuerpo.


Desde otro sexo

y otros ojos.


Me comprendés como las hojas

que caen en otoño

luego de una temporada quietas.



Y lo más cruento, en este asunto

Es que yo también te entiendo,

desde otro duelo

y otra cama.


Desde una ventana abierta

y un paseo bajo la lluvia.

Desde el invierno a la primavera.


Te comprendo como cuando florecen

las palabras.

Y marchitan los silencios.


Pero aún...

aún no nos conocimos.


sábado, 22 de enero de 2011

6 p.m.

Desperté de un sueño en que no tenía rostro, cruzaba la calle y tomaba el tren.
Ya son las seis y todavía espero en el andén. Quiero encender un cigarro, pero aun no encuentro mis labios y menos aun, un rastro de palabras.




sábado, 1 de enero de 2011



El espanto
se relaciona
con lo vivo
lo tactil

lo corpóreo.

El espanto, una pieza
vestida de
simplezas

y oculta en
lo crudo.

El espanto,
sus vibraciones,
su poca capacidad de madurar

...


es la gran precisión de morir
en cosas vivas.

martes, 28 de diciembre de 2010

Sala de espera


Debo angustias en los hospitales, los rostros pútreos no dicen certezas, se olvidan del olvido, se sientan en la almohada de la clepsidra, divagan por los corredores, a la hora de la noche, la hora del silencio, de escaleras oxidadas, roídas.

Los hospitales callan, a veces. Los recuerdos no conocen la quietud, nada saben del aprendizaje del respiro, la agonía, la calle cerrada, el cemento en puntas de pie.

Temo ver rostros por última vez, fingir la textura de la piel, inventar un tacto inerte, dormirme al mirar la pared. Y el rostro de la última vez se vuelve eterno, intacto. Cobra movimiento, evoluciona, hace muecas, observa, cierra los ojos y regresa en los túneles de los sueños.

Ese rostro, de hospital, de medianoche, de olor antiséptico se difumina, se embebe del alba y apaga el motor.

Al día siguiente, todos preguntan por un cuerpo, obsequian cuerpos de flores, a un cuerpo de madera, otros hacen un cuerpo de mármol, con un cuerpo de fuego, rodeado de cuerpos que han olvidado un rostro, el único, no el último.

La habitación vacía crea un circo de miembros, un rostro final aparece por años. Hay un día en que vuelve el rostro y habla con la voz más enmudecida que se haya oído, sugiriendo devolver las angustias a los hospitales y el sueño a los que jamás tuvieron un rastro de libertad.

domingo, 19 de diciembre de 2010




Los bosques preceden a las civilizaciones,
los desiertos las siguen.

(de Chateaubriand, François-René)



El desierto huele a miel, pensé, al entrar en esta colmena.
Hoy hace un año que vivo despierta, tengo cada hora dibujada en un ladrillo de mi pared,
y me siento como el habitante nuevo que llega a una ciudad.
Me gusta respirar. Eso, puede saciar cualquier desierto.














domingo, 12 de diciembre de 2010

Des Cubro


Revuelvo las hojas sin árboles, el invierno es una excusa que se inventan los días cuando no hay silencio. Tengo los pactos más hermosos cuando pienso en puntos.
Tengo oraciones que no digo cuando pienso. A veces me escondo bajo el agua, otras juego a ser hiedra.
Hubo noches que dí vueltas en el espiral de un caracol y otras me enmudecí en el sótano de un búho.
Mi madre siempre decía que no hay que meterse en pantanos. Cuando la recuerdo ya estoy nadando bajo la luna llena.
Las tormentas asustan a las ventanas. Cuando amanece siento mis pestañas como terciopelo.
A veces busco el equilibrio, la templanza de los dioses.
Yo no soy de piel, carezco de escamas y tengo frío cuando salgo de casa.
Hoy lo he pensado tanto que me han dolido los pies. Ya casi no camino. Me dan vergüenza los sinsabores.
Y a veces, muy sutilmente te descubro. Te saco esa cobertura y revuelvo las hojas. Sin árboles.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Desvanezco en un sueño de aguas claras:



Caer sobre un espiral,
rebotar,
guiar al tempo.

La secuencia
reiterativa y
el féretro.

Tierra,
madera,
sepulcro.

Imán,
sal,
viento.




Vigilia de tierras hondas.